Desde el pasajero. Fiat Scudo 130 Multijet

Como dice el título voy a analizar una furgoneta. Furgoneta significa dificultad y rudeza al conducir, peso, tren trasero bailarín, ruidos por todas partes…

Para empezar vamos a fijarnos otra vez en el título. Desde el pasajero dice. Me parece que he cometido ya mi primer error en este artículo y creo que ya lo sabéis. Si no, da igual. El error consiste en una errata al expresar el número de la palabra pasajero, ya que tratándose de una furgoneta con nada menos que 9 plazas individuales (excepto la del copiloto y la central delantera), lo normal bajo mi punto de vista es ir bien y acompañado.

Otro error es la comparación realizada entre furgoneta y sus cualidades. La Fiat Scudo no es un turismo, está claro, pero realmente lo parece. Desde el interior no se oye casi nada: puntualmente y en aceleración el motor. Sigue teniendo sus inercias pero la sensación del pasajero es la de ir en un monovolumen, con mucho espacio, pero con unas reacciones algo más pesadas.

Fiat scudo 2

El motor es el requeteprobado 2.0 HDI de PSA. No es ese motor por gusto, sino porque la furgoneta entera es igual a la Peugeot Expert y a la Citröen Jumpy. Tan sólo hay diferencias en equipamiento, precio e insignias. Es un motor capaz, que proporciona una aceleración normal y suficiente, tratándose de una furgoneta.

Ahora volviendo al interior y a una historia conocida de mi anterior artículo desde el pasajero, el del Mini Cooper D. Llegamos al colegio tras un viaje largo pero no notamos ningún cansancio. De hecho, llegamos como nuevos. Pero llega el momento de recoger a los niños que van a juntarse en casa con unos amigos, y como el pardillo de su padre es el único que tiene furgoneta pues le toca llevarlos a todos.

El acceso a las plazas de la segunda fila es comodísimo, abrir la enorme puerta corredera (dos, de serie, no como en la Vito), y entrar. Punto. Para la tercera fila, hay que tirar de una palanca roja situada detrás de los asientos laterales que suelta los enganches al suelo e inclina el asiento. Los asientos traseros son cómodos, y gracias a los cristales tintados no entra demasiada luz.

Interior fiat scudo

La furgoneta viene equipada con una línea roja estilo equipo A, cortinas de ganchillo y llantas de 25 pulgadas “toh wapashh” que añaden unos 10 caballos cada una. Bueno en realidad trae conexión al teléfono por bluetooth, clima automático, cristales tintados, tres plazas delanteras, sensores de lluvia, luces y aparcamiento y regulador de velocidad.

El clima es desconectable para las plazas traseras y se maneja desde dos partes. Para las dos últimas filas desde unas ruletas en el techo de relativamente incómodo acceso y para la primera desde el salpicadero. La radio, con entrada Aux, se puede controlar desde una palanca detrás del volante.

En fin, una “frago” con nueve útiles plazas, cómoda y que rompe para bien con todos los estándares establecidos en cuanto a este tipo de vehículos

  • José Manuel

    Muy buen artículo otra vez!!!
    La verdad es que en la elección de un coche hay que valorar mil parámetros. No hay mal coche, sino mala compra, y es fundamental que el conductor haga cómoda la vida de los pasajeros, puesto que éste va bien casi siempre. Esto incluye desde el espacio hasta la selección de los temas musicales…
    Enhorabuena

    • Javier Jiménez Gonzalo

      Claro. El coche perfecto es diferente para cada uno