La fiabilidad, esa virtud casi olvidada

A la hora de comprar un coche, el futuro usuario se decide por uno u otro modelo llevado por diversos criterios, tales como el prestigio de la marca, el diseño exterior, el equipamiento o el precio. Pero, inexplicablemente, con demasiada frecuencia se olvida de un principio que debería ser fundamental: la fiabilidad. En un mundo en el que prima un estilo de vida dependiente del automóvil y en el que la indisponibilidad de este por avería nos causa serios trastornos, deberíamos prestar más atención al aspecto de la fiabilidad mecánica.

En el número 389 de la revista Ocu Compra Maestra, del pasado febrero, y accesible en www.ocu.org para sus socios, se ha publicado un estudio sobre la fiabilidad de los vehículos de nuestro mercado por modelos y marcas, valorando tanto el número de entradas en taller como su gravedad y su alcance, cuyos resultados queremos comentar desde aquí.

De las tres primeras marcas del escalafón (Honda, Toyota y Dacia) destaca el dominio japonés en este aspecto, junto con la presencia de una marca de automóviles de bajo precio como Dacia. Por segmentos, los utilitarios resultan ser los que menos visitan el taller, y dentro de la categoría, es curioso que entre los cinco menos fiables se encuentren dos Peugeot y tres Fiat. En el grupo de los compactos, la variedad de marcas y modelos es mayor que entre los utilitarios, mientras que entre las berlinas destacan las europeas, tanto para bien (Octavia, Laguna, Clase C, Serie 5 y Mondeo, entre las que se cuela el Avensis como representante japonés) como para mal (159, Insignia-Vectra, C5).

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Otro aspecto interesante que se ha abordado en este estudio es el índice de recomendación, es decir, que se ha preguntado a los conductores si recomendarían su marca a otros. Y es curioso observar que los fabricantes más difundidos en España y que tienen altos índices de fiabilidad (entre 80 y 90 sobre 100), en cambio presentan bajos índices de recomendación (en torno al 50), especialmente destacable en el caso de Mazda, la cuarta más fiable pero con un raquítico 64 en recomendación, mientras que los usuarios de marcas como Mini o Audi son más proclives a recomendarla aun con una fiabilidad inferior o similar, dato que evidencia lo que decíamos al principio: el escaso peso que la fiabilidad mecánica tiene en nuestra mentalidad a la hora de comprar un coche.

Para finalizar, como complemento a la información sobre las entradas en taller, es también conveniente tener en cuenta el precio de la mano de obra y de los recambios, que hará que una misma avería genere costes distintos en función del modelo de que se trate. Creo que nadie se sorprenderá al saber que el mayor gasto en taller corresponde a los propietarios de Mercedes, BMW y Audi.