Híbridos. Una alternativa al diésel

La mayoría de los vehículos que se ven en el día a día son diésel y en menor medida gasolina; pero también existe otro tipo, orientado principalmente al consumo, pero también usado en deportivos.

Los coches propulsados por más de un motor o tipo de motor, se denominan híbridos. Se llaman así porque la potencia del automóvil proviene de un motor de combustión interna; ya sea de gasolina o diésel, y de otro eléctrico. Las baterías se recargan con la energía que se produce con el movimiento del coche, los frenos  y/o con el motor convencional.

 Ferrari LaFerrari (Híbrido)

Existe una variante del híbrido convencional, que es el “Plug-in hybrid” o vehículo híbrido enchufable. Éste se puede conectar a la red eléctrica para recargar las baterías. Tiene la ventaja de poder tener la batería cargada para cuando se vaya a usar el coche. Sin embargo, uno de sus principales inconvenientes estriba en la escasez de infraestructuras para su carga fuera del domicilio o  en la posibilidad de que el sistema eléctrico sufra una sobrecarga.

 Híbrido enchufable

El híbrido actualmente existe en variante convencional (gasolina+eléctrico), diésel + eléctrico y Plug-in. Como ejemplos tenemos el Toyota Prius también con Plug-in y el Peugeot 508 RXH. El de la marca del león combina diésel con eléctrico; con el diésel moviendo las ruedas delanteras y el eléctrico las traseras.

 

La ventaja de los híbridos sobre los motores convencionales (diésel, gasolina) se da sobre todo en ciudad, donde en general se puede ir en modo eléctrico o consiguiendo muy bajos consumos. Son una especie de diésel en el tema del ahorro, sólo que estos brillan en autopistas siendo muy nocivo su uso en ciudad. El híbrido también se puede usar en autovía, aunque consumirá algo más que el diésel equivalente. Suelen tener un sobreprecio con respecto a las variantes con motor convencional, por lo que, al igual que con los diesel, hay que hacer cuentas.

 Toyota prius Plug-in. Híbrido enchufable

Otra ventaja de los híbridos es su menor mantenimiento ante cualquier variante, ya sea de gasolina o de gasóleo, ya que no suelen tener embrague. Algunos prescinden incluso de la caja de cambios, aunque en general suele ser de tipo CVT en su funcionamiento. El motor sólo se enciende cuando es necesario lo que disminuye su desgaste y cuando funciona en fases de poca aceleración suele ir en regímenes extremadamente bajos.

  • José Manuel

    En mi opinión los híbridos son una muy buena opción en trayectos cortos a baja velocidad, por el apoyo del motor eléctrico, o incluso el funcionamiento de sólo este. Es una maravilla, en este último caso, la ausencia de ruidos a excepción de los de rodadura.
    Su talón de Aquiles es la baja autonomía del motor eléctrico, que hace que el motor de combustión tenga que estar casi siempre funcionando.
    Nos hacen falta unos años de evolución, pero espero que sean el paso intermedio hacia los coches eléctricos puros.

    • Javier Jiménez Gonzalo

      Muy de acuerdo. Falta evolución y ganas

  • Felipe

    Una cosa que no he visto es estudios (con base científica o no) sobre posibles efectos adversos sobre la salud por campos eléctricos (fuertes) y este tipo de cosas tan discutidas en otros entornos. Lo que si está claro es que si se pudiera eliminar la contaminación acústica mediante el uso generalizado del motor eléctrico si existiría un efecto positivo al menos sobre la salud mental…aunque también se piensa que al no existir una “señal de alarma” (ruido) se producirán más atropellamientos.
    En cualquier caso, comparando con la evolución sufrida en otros aspectos de la vida (medicina, telecomunicaciones, etc.) el seguir empleando combustibles fósiles parece totalmente artificial y exclusivamente debido a intereses económicos.

    • Javier Jiménez Gonzalo

      Yo pienso que el futuro no es el motor eléctrico debido a los materiales usados en las baterías. El hidrógeno lo veo más probable