Desde el pasajero. Renault Grand Espace 2.2 dci

En esta segunda entrega de la saga “desde el pasajero” detallo el Renault Espace 2.2 dci, un monovolumen grande con muy mala fama.

En cuanto entras en el coche y te sientas, se nota una sensación de espacio y comodidad enorme, mientras el conductor introduce la tarjeta en su respectiva ranura y pulsa el botón start/stop que despierta al motor de su letargo. Un motor muy suave, con un sonido poco diésel, incluso agradable, y con pocas vibraciones. El motor está muerto hasta la entrada efectiva del turbo alrededor de 1500rpm, donde se nota un gran aumento de aceleración. A partir de aquí la potencia aumenta hasta las 4000 rpm, donde se acaba el motor.

Motor 2.2 dci

Los consumos no son bajos, pero tampoco demasiado altos. Por autovía a 120/130kmh ronda los 7/7,5l cada 100 kilómetros, mientras que en ciudad se dispara a los 11-11,5l/100km. Nuestro coche tenía una media total de 9,42 litros “a los cien”, con algo más de ciudad que de autovía. Todo esto de marcador, reales algo más.

El coche por dentro es grande y muy modulable, aunque no todo es tan sencillo. Tiene siete exactamente iguales plazas distribuidas de la forma 2-3-2. Las cinco traseras se pueden mover, cambiar de sitio y quitar. Para quitar las plazas hay que forzar la postura y los músculos, ya que pesan bastante. El acceso a la tercera fila es normal tirando a malo, pudiendo llegar a ella o bien inclinando los asientos laterales de la segunda fila o desde el maletero. Este tiene un gran y aprovechable tamaño, incluso con las 7 plazas utilizables, aunque si realmente están ocupadas, el equipaje para todos los pasajeros se encontrará con un espacio. El climatizador es bizona y automático, tarda algo más de lo normal en calentar o enfriar el habitáculo.

Renault Espace

En cuanto a averías, la suspensión y transmisión nunca ha funcionado demasiado bien aunque todo esto entró en garantía. Hubo un problema con los faros de xenón que no sabría detallar, el alternador se fue de vacaciones con 110000km y en una situación comprometida para más INRI. Las rampas de inyección se tomaron un descanso con 128000km. No demasiado teniendo en cuenta que por ahí se oye que con 50000km debería estar en el desguace y que tiene 160000km.

En cuanto a equipamiento, el justo y necesario: Faros de xenón, regulador y limitador de velocidad, tarjeta de arranque y éste por botón, sensor de lluvia y luces, clima bizona y radio con cargador de 6 CD. Nada se echa de menos.

Renault espace maletero

En conclusión, un monovolumen grande, cómodo, espacioso, suficientemente equipado, con mala fama no del todo demostrada, consumos relativamente elevados (reconozco que al conductor/a le pesaba un pelín el pie), motor suficiente y perfecto para grandes familias.