Coches emblemáticos, Mclaren F1

En apartados anteriores de  “coches emblemáticos” hemos hablado de vehículos muy importantes en la historia de la automoción, ya sea por sus prestaciones, exclusividad o tecnología sin duda dejaron huella en su época y hoy los recordamos como vehículos casi de culto. Sin embargo este apartado vamos a dedicárselo a un superdeportivo atemporal , un vehículo que eclipso a todos sus rivales en la época y que hoy en día es prácticamente imposible de poseer independientemente de la fortuna que tengamos, sí, estamos hablando del Mclaren F1.

mclaren f1

Y no es para menos, prácticamente podemos contar con los dedos de una mano los superdeportivos actuales que pueden igualar sus prestaciones y si tenemos en cuenta que desde su producción han pasado 20 años, podemos afirmar con rotundidad  que teniendo en cuenta su época nunca ha existido nada igual.  Estamos hablando de que este deportivo presentado en el año 1992 y cuya comercialización comenzó en 1994 declaraba una velocidad máxima de 391 km/h y una aceleración 0-100km/h en tan solo 3.1 segundos (una barbaridad si tenemos en cuenta que no tiene control de tracción). ¿Pero cómo fue posible que  saliese al mercado un vehículo con semejantes características?, muy bien comencemos desde el principio…

Era el año 1988 cuando el prestigioso Gordon Murray (ingeniero de Mclaren que trabajo para el equipo de F1) mientras volvía a casa tras haberse disputado el GP de Monza en Italia, se puso a diseñar un modelo de superdeportivo con el único objetivo de matar el aburrimiento. Desde el primer momento Murray vio en aquel boceto una realidad, ese conjunto de líneas y trazos simulaban un deportivo de 3 asientos y motor central  con unas dimensiones muy compactas para lo que era habitual en la época, rápidamente no dudo en presentárselo a sus jefes. Cuando vieron el potencial del proyecto le dieron a Murray “vía libre” sin ponerle ningún tipo de limite en el presupuesto ni en la complejidad técnica, sin duda querían crear el mejor superdeportivo jamás fabricado.

mclaren

Para conseguirlo se fijaron dos objetivos principales, el peso y la potencia. Para lograr unas prestaciones de infarto se requería de una elevada potencia, y para hacerlo también manejable y rápido en circuito se le tenía que dotar de una buena aerodinámica y un peso contenido. Para reducir el peso no se dudó ni un momento en utilizar los materiales más caros y ligeros existentes en el mundo, tales como fibra de carbono, titanio, magnesio, kevlar y oro. En cambio la búsqueda de un motor para impulsar a semejante bestia resulto más complicada, las exigencias que debía cumplir el motor para ser un digno corazón del Mclaren eran extremas, no solo tenía que ser potente (sin la ayuda de turbocompresores) también pedían que fuese compacto y muy ligero (el reducido peso del conjunto siempre estaba presente). Tras mucho buscar y ser denegada la propuesta por marcas como Honda y Isuzu finalmente BMW acepto la oferta sin poner pegas.

mclaren oro

¿Pero cómo es posible que BMW aceptara tan rápidamente este complicado proyecto? se puede decir que gracias un cumulo de intereses, el presupuesto ilimitado de Mclaren ayudado por los apuros económicos que atravesaba BMW facilito tal pacto, y si a todo esto juntamos que BMW ya tenía un motor desarrollado con tales características no es de extrañar que la marca Bavara no dudase un momento en aceptar tal propuesta.

 Y…. ¿de qué motor estamos hablando?, pues ni más ni menos  el del prototipo M8 denominado S70 V12, el cual nunca vio la luz al abandonar BMW el proyecto ocasionando grandes pérdidas para la marca. Este motor de 6.064 cc y 48 válvulas desarrollaba una potencia de 627 cv y un par máximo de 649.4 Nm, para refrigerarlo eran necesarias múltiples entradas de aire entre las cuales una se situaba en el techo. Sin ser esto suficiente se doto al capo de un recubrimiento de oro el cual facilitaba la disipación del calor que producía el motor (se estima que para tal fin se empleaba 25 gramos de este material). Sin duda Mclaren había encontrado en BMW la salida perfecta para impulsar a su nuevo superdeportivo.

motor mclaren

Las primeras pruebas no dejaban lugar a dudas, no había  en el mercado nada parecido a lo que había creado Mclaren. Además de la potencia y la elevada velocidad máxima, hay que reconocer el gran interés de Mclaren por hacer de su superdeportivo un coche manejable. Gracias a su reducido peso, su buena aerodinámica y la incorporación del llamado “efecto suelo” este coche también era imbatible en las curvas, como buen coche de competición los frenos eran carbocerámicos evitando así cualquier contratiempo.

A pesar de que su presentación fue en el año 1992 (en Mónaco) su producción comenzó dos años después, fue en el año 1994 cuando era posible adquirir un exclusivo Mclaren F1. Tras 4 años de producción se fabricaron un total de 100 unidades, existiendo diferentes versiones con ligeros cambios en función de los intereses deportivos del departamento de competición. Como no podía ser de otra forma este auténtico misil logro grandes éxitos en las categorías en las que compitió, las 24 horas de le Mans, el campeonato de Gran Turismo japonés y el Campeonato FIA GT.

premios mclaren

64 de las 100 unidades correspondían a la versión estándar del Mclaren F1, este deportivo de 627cv lograba alcanzar los 386km/h de velocidad máxima y por si esto no sorprendía más brutal era su aceleración. Alcanzaba los 100km/h en tan solo 3.2 segundos y los 250km/h en unos sorprendentes 12.8 segundos (lo que emplean muchos vehículos actuales en alcanzar los primeros 100km/h), con estos datos no es de extrañar que solo emplease 19.6 segundos en recorrer el primer kilómetro. Con estos registros superdeportivos actuales de renombre como el Nissan GTR, El nuevo Porsche 911 turbo o sin ir más lejos el nuevo Mclaren MP4-12C poco pueden hacer.

mclarens

Pero esto no quedo aquí, ya que se vendieron 5 Mclaren F1 LM, 2 Mclaren F1 GT y 29 Mclaren F1 GTR. De todos estos el más potente resulto el GT que se estima que desarrollaba más de 700cv para un peso de tan solo 940 kilos, una locura,  estéticamente también era más largo que la versión normal mejorando así la aerodinámica. El GTR simplemente era la versión de competición del exclusivo GT, aunque su potencia quedo limitada a 600cv y su peso vario en función del año en el que compitió. También existieron versiones cortas y largas y algunos de estos Mclaren GTR tras su pasó por competición se adaptaron para poder ser utilizados en la carretera.

tipos mclaren F1

Como curiosidad no puedo despedirme sin comentaros una rareza del modelo. Con el único fin de dar al conductor un control total sobre el vehículo su asiento iva ubicado en posición central, por lo que sus otras dos plazas se situaban a ambos lados de este pero en una posición algo más retrasada favoreciendo así el reparto de pesos.

asiento

Los que hayan llegado hasta este punto podrán apreciar el efecto que causo el Mclaren F1 en su momento. Simplemente agradeceros el haberme leído y espero que os haya gustado este artículo, y recordar que en coches emblemáticos próximamente seguiremos informando sobre la historia de muchos más coches, sí, emblemáticos.

 Fuente |autoidoneos taringa wikipedia